Una ofensiva coordinada lanzada este sábado por grupos insurgentes en el sur de Pakistán dejó al menos 88 muertos, entre policías, civiles e insurgentes, tras intensos combates en la provincia de Baluchistán. La operación, que incluyó ataques simultáneos en múltiples puntos de la región, fue respondida por las fuerzas de seguridad con una amplia contraofensiva.
Según informó el Gobierno paquistaní, los enfrentamientos provocaron la muerte de 10 miembros de las fuerzas de seguridad, 11 civiles y al menos 67 insurgentes solo durante la jornada del sábado. El Ejército elevó a 108 el número total de insurgentes abatidos en las últimas 48 horas.

La acción fue reivindicada por el Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA), que denominó al operativo “Operación Herof” (Tormenta Negra). De acuerdo con el grupo separatista, los ataques se produjeron de manera simultánea contra objetivos en 14 ciudades de la provincia, lo que marca una escalada inédita en la intensidad del conflicto.
Desde el BLA, su portavoz Jeeyand Baloch aseguró en un comunicado que los insurgentes “neutralizaron” a 84 efectivos del Ejército y la policía, y afirmó que 18 soldados fueron capturados con vida y permanecen bajo su custodia. Estas declaraciones no han sido verificadas de manera independiente por las autoridades.
Ejecución de civiles en Gwadar
Las autoridades confirmaron además la ejecución de 11 civiles de etnia baluche en la ciudad portuaria de Gwadar. Entre las víctimas se encontraban cinco hombres, tres mujeres y tres niños, todos integrantes de familias jornaleras, lo que generó conmoción en la región.
El Gobierno paquistaní y el estamento militar atribuyeron la ofensiva a lo que denominaron la “Fitna al Hindustan” (sedición de la India), acusando a Nueva Delhi de financiar y respaldar a los grupos insurgentes con el objetivo de desestabilizar el país, acusación que India rechaza de forma sistemática.
“El accionar oportuno de los valientes hijos de Pakistán evitó que los terroristas alcanzaran sus objetivos estratégicos”, afirmó el ministro del Interior, Mohsin Naqvi, quien destacó la respuesta de las fuerzas de seguridad pese a la magnitud de los ataques.
Baluchistán atraviesa desde hace más de dos décadas un conflicto separatista impulsado por grupos armados que reclaman la independencia de esta región rica en recursos minerales. No obstante, la coordinación y simultaneidad de los ataques registrados este sábado representan una escalada significativa en uno de los conflictos internos más persistentes del país.




